Una docena de testigos proporcionan diferentes puntos de vista del mismo evento; en ocasiones radicalmente conflictivos entre sí. El oficial de la policía mueve la cabeza con frustración y los maldice a todos. Pero, ¿y si todos los testigos están reportando fielmente sus percepciones?
Rashomon de Kurosawa (1950) cuenta la misma historia desde diferentes puntos de vista: mientras que los principales elementos son consistentes, el significado general es drásticamente distinto cada vez, tan distinto como el héroe y el villano.
¿En una sala de clases puede existir una misma percepción?
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