lunes, 17 de noviembre de 2014

Silencio.

El misterioso silencio estaba a punto de comunicarme su asombroso vacío
  pero se acerco a mi como la danza 
entre agujeros vi unos ojos dorados, esos que  te miran sorprendidos
al saber  como el humano que atraviesa esa calle llena de burbujeantes parlanchines 
hablaban sin agotamiento de lo que nunca antes pudieron comunicar...
pero existen humanos que con su espíritu  abren esas  ventanas semiabiertas
luego me percate, de las miradas temerosas saludando con sonrisas tensas a los últimos pasajeros con sus maletines completos de memorias pasadas.

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